lunes, 11 de enero de 2016

Fettucini de tomate - Pasta fresca casera (Tradicional)

Buenas tardes a tod@s!!!
Desde que descubrí la pasta fresca casera y lo fácil que era elaborarla en casa con apenas dos ingredientes dejé de comprar la comercial, no hay punto de comparación entre ambas, al menos para mí :-), y lo mejor de todo es que puedes elaborar distintas variedades de color y sabor, hoy os enseñaré la que está hecha con tomate concentrado obteniendo de ésta forma un bonito color anaranjado, con las cantidades que os indico a continuación salen 250 gramos de pasta fresca, lo que equivale a dos buenas raciones generosas, si sois más en casa deberéis duplicar cantidades en los ingredientes, el trabajo es el mismo porque total... una vez puestos... lo único es que vais a necesitar son unos minutos más para estirar y cortar la pasta, pero todo lo demás (amasado, reposo y cocción) conllevará el mismo tiempo, yo los 250 gramos los hago para Asier, y tengo para dos días, el día que la hago y al día siguiente (si por el fuera repetiría plato de pasta todos los días.... jajaja), si... habeis leído bien, hago pasta para dos días y no... no queda apelmazada y al día siguiente con un simple truco estará igual de buena y suelta que el día anterior, el truco os lo revelaré al final de la entrada :-)

Que conste que a mí me gusta la pasta, me encantaaaaaaaaa, pero hay que rebajar los kilos acumulados de la cuesta de Diciembre que ha sido muy muy muy empinada y toca empezar a comportarse o acabaré rondando cuesta abajo tarde o temprano ^_^.

La diferencia entre la pasta comercial a la fresca casera aparte de los ingredientes radica en los minutos de cocción, con la pasta comercial necesitamos una media de 8-10 minutos, en cambio con la fresca casera.... sólo 2 minutos, por lo tanto el consumo eléctrico es mucho menor y nuestro bolsillo nos lo agradecerá a final de mes cuando nos llegue la temida factura :-)))


Ingredientes:
- 205/210 gramos de harina normal (la mía en ésta ocasión era de la marca Gallo)
- 2 huevos talla L a temperatura ambiente.
- 2 cucharadas de postre colmadas de tomate concentrado.

Elaboración:
1) En un bol poner los huevos y batirlos, incorporar la harina y las dos cucharadas de tomate concentrado y amasar con las manos hasta obtener una bola de color uniforme lisa, envolverla en papel film y dejarla reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.


2) Coger una porción de masa (una cuarta parte), formar una bola, rebozar la bola con harina y empezar a estirarla con la máquina de pasta (la mía es la Atlas 150) colocando la rueda en el número 0, al principio observareis que posiblemente se cuartea, es cuestión de que dobleis la masa haciendo pliegues en tres y volvais a pasar por el rodillo de la máquina de pasta (procurar espolvorear bastante harina sobre la masa para evitar que se quede pegada al rodillo), posiblemente tengais que repetir la operación dos veces más, cuando la masa sale lisa y sin cuartearse estará lista para subir de nivel la rueda a la posición 1 hasta que llegueis a la posición 4, una vez tengais la masa bien estirada y fina es el momento de pasarla al rodillo de corte de fettucini, antes de proceder al corte espolvorear harina por ambas caras y hacer rodar la masa por el rodillo de corte, mientras el rodillo va haciendo los cortes recoger una parte de la pasta ayudados de un palo de madera y dejarla secar antes de proceder a su cocción durante al menos 10 minutos.

3) Repetir operación con las otras tres porciones de masa siguiendo las mismas indicaciones.

4) Una vez tengáis toda la pasta fresca cortada hervirla en una cacerola con litro y medio de agua, para ello deberéis esperar a que el agua esté hirviendo, introducir la pasta y esperar dos minutos para su cocción, transcurrido los dos minutos de cocción, escurrir la pasta y enfriarla bajo el chorro de agua fría para para la cocción, el truco para poder utilizarla al día siguiente sin que se apelmace es una vez hayáis enfriado la pasta bajo el chorro de agua, repartir un poco de aceite sobre la pasta y revolverla para que el aceite se distribuya de forma uniforme por toda la pasta, dejarla enfriar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos e ir removiéndola para evitar que quede apelmazada, podréis conservarla en el frigorífico bien cubierta dentro de un bol con papel film y la tendréis lista para usarla con cualquier guarnición o salsa, éste truco lo aprendí de Yolanda, es una gran cocinera de uno de los mejores restaurantes de la isla, o... ¿acaso pensábais que cuando pedís pasta fresca en el restaurante la cuecen al instante para vosotros??? no, no, no........ :-)


Si no habéis tenido la oportunidad de hacer pasta fresca casera y no tenéis máquina de pasta podéis probar a hacerla siguiendo las indicaciones de éstos dos post, tan sólo os hará falta un buen rodillo de cocina y un cuchillo bien afilado:


Y si queréis conservarla seca, que se puede hacer perfectamente en casa, seguir las indicaciones que os indico en éste post:

Proceso de secado y conservación

Y aquí en primicia la próxima entrada del blog, la receta favorita de Asier y la mía en tiempos de estudiante, pasta fresca con tres sencillos ingredientes que serán revelados en la próxima entrada :-)


Y hasta aquí todo por hoy, gracias por leerme y nos vemos en el siguiente post!!!

Ana Q.



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